Biomecánica para reclinados *En Okocicle Madrid te medimos de arriba a abajo, de lado a lado*

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¡Biomecánica para reclinados!
¿Y eso qué es?

Pues continúa leyendo, amigo suscriptor.

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Esta mañana hemos tenido el inmenso placer de ser refugio de lo que entendemos sería el primer estudio biomecánico para reclinados realizado en España.

Orientados y atendidos por Fran Vacas, han sido dos horas y medias de conocimiento puro, buenos consejos y profesionalidad a tope.
* Medidas biométricas con láser.
* Comparativa de posición con video y fotografía.
* Aplicación de estándares de posición.
* Puesta a punto de medidas en la reclinada (asiento, tubo de pedalier, reposacabezas, manillar)
* Colocación de calas.
Y un largo etcétera.

biomecanica_okocicle_reclinados_2013_05 En la foto vemos a Fran comprobando de manera exacta el ángulo de la pierna en su máxima elongación. La pregunta de siempre: ¿vamos muy cortos o estirados sobre la bici reclinada?. No importa si se trata de un trike reclinado, bici tumbada o velomobil, es IMPORTANTE medirnos a conciencia. Incluso aunque creamos que vamos correctamente, puede que unos pocos milímetros marquen una gran diferencia.

biomecanica_okocicle_reclinados_2013_04 Con el láser, se puede comprobar inequívocamente si estamos mal asentados en el ventisit (o acolchado) o si desviamos las rodillas al pedalear, además de otras comprobaciones imprescindible que no pueden detectarse a “ojo de buen cubero”.

biomecanica_okocicle_reclinados_2013_01 Las calas, base de nuestro pedaleo, y mucho más si vamos a recorrer durante largas horas una ruta prevista, sea de larga distancia o cicloturista.

Así que… si necesitáis asesoramiento en biomecánica para reclinados (o de vertical) por aquí os podemos canalizar con Fran Vacas y su buen hacer.

Información, detalles, precios y tipos de estudio en info@okocicle.com

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Comparativa bici reclinada vs. vertical *vatímetro, ultrafondo, mediciones, puerto… y más!* (ii)

Una breve fábula.

Hace mucho tiempo, un padre ciclista con dos hijos gemelos entregó, a la edad de 12 años, una bici a cada vástago: a uno de ellos una bici reclinada y a otro una bici vertical. El por qué de esta alocada decisión no viene a cuento.

En un principio, cada hijo envidiaba la bici entregada por el padre al otro, pero con el paso del tiempo, buen comer, entrenamientos juntos y por separado acabaron encantados de llevar la bici que por azar les fue entregada.

Las bicis pesaban lo mismo, eran del mismo color, calzaban las mismas ruedas y llevaban similar desarrollo de platos y piñones. ¡Eran idénticas, excepto por la geometría! En el aspecto físico/metabólico ambos crecieron fuertes, en iguales condiciones de alimentación, horas de entrenamiento, jornadas de descanso, complementos vitamínicos y un largo etcétera que conocen bien los que entrenan a fondo sobre una bici.

Su padre se encargaba de vigilar que ambos entrenasen por igual, y que por ningún motivo probasen nunca las bondades de otra bicicleta además de la que llevaban. Ni un entreno de más sobre la propia.

Cuestiones de puristas.

Con el paso del tiempo, la fama de este par ciclista fue creciendo por todo el reino, dada la particular diferencia que marcaban respecto a los demás. Aquel dúo era único y digno de ver. Así que un buen día, el rey de aquellas tierras, llamó al padre junto a sus dos hijos; y les hizo una simple pregunta:

¿en cuál bici se sube mejor?

Y aquí acaba la historia, ya que en aquella época no había vatímetros en el reino y todo se pospuso por los siglos de los siglos, hasta el sábado pasado…

***
Preparativos de un ascenso en bici reclinada (y vertical).-
Son las 7 de la mañana del sábado 25 de febrero de 2012, y meto todo el equipo en una mochila grande: herramientas, peso extra, bebidas, pedales ligeros, cinchas… y repaso mentalmente las condiciones de la bici reclinada Metaphysics y otros accesorios que necesitaremos durante la prueba. Me doy cuenta que he olvidado pedir la báscula a un amigo, pero José Carlos (protagonista del análisis de rendimiento de reclinada vs convencional del Foro de Reclinados de España) está en Madrid para asistir a la prueba y le llamo para saber si puede conseguir con qué pesarnos.

El día anterior, José Carlos me escribía un breve correo avisándome que a última hora él y su mujer (Mari Carmen) habían decidido acompañarnos en la prueba de rendimiento con Fran Vacas. Una pequeña locura, la verdad, venir desde Coruña para un par de horas de test que perfectamente podían haber seguido a la distancia. Pero el mundillo ciclista es así: comprometidos con los hechos en los que tenemos fé. La cordura, para luego. Quiero decir, el cordero.

Báscula conseguida“, me indica José Carlos a través de un SMS y yo me quedo más tranquilo.

Junto a la Metaphysics, añado una StreetMachine Gte para que José Carlos no se quede sin montura durante la prueba. Son las 8 y cuarto, así que pongo rumbo a Miraflores de la Sierra sin más dilación. Por el camino, discurre el carril bici de Colmenar Viejo, y a la altura de Tres Cantos veo dos reclinados, también con Morcuera por destino. Son Edu y Roberto que han salido desde Plaza Castilla a las 7:30. Algún retraso deben llevar, porque el estado de forma de Roberto y Edu es tal que deberían estar a la altura de Colmenar Viejo. Son habituales conocidos de las brevets locales en Madrid.

Les dejo concentrados sobre el carril y me toma 45 minutos llegar a Miraflores de la Sierra. Justo antes de llegar a destino, veo a Fran dando pedales delante de mí y aparco el coche para saludarle. Va con una bici vertical que pesa lo que una pluma, color blanco y con la rueda powertap destacando en el conjunto. Me quedo con su mochila y retomamos camino para encontrarnos 5 minutos después a los pies de la subida de la Morcuera.

¿La báscula?… está por llegar. Mientras tanto, cambiamos las ruedas de la “flaca” a la reclinada. La elección de con cuál bici subiremos primero es aleatoria. Nos damos cuenta que los platos son diferentes. La Metabikes lleva un Shimano Sora triple de 53-42-30 y el plato más pequeño de la vertical es de 39. Sin embargo, el inconveniente tiene fácil solución: con la reclinada y su plato de 42 Fran ira con un piñón de 23 y en la otra bici con el plato de 39 un piñón de 21. La fórmula de ascender a piñón fijo queda blindada con la configuración elegida. Esto último es una de las premisas de la prueba: subir sin realizar cambios de marchas.

Hacemos fotos del proceso, grabamos en el móvil los primeros datos del test, llegan José Carlos y familia, repasamos las premisas…

***
Premisas de la comparativa.-
Nos ponemos un poco técnicos:
* Dos ascensos: primero en reclinada, luego en vertical.
* Ascender 5 kilómetros (idéntico recorrido), deteniendo la bici donde toque y recabar los datos “in situ”.
* Mantener 250W de forma constante durante los dos ascensos.
* No se realizarán cambios de marcha: modo piñón fijo para ambos ascensos.
* Peso idéntico.
* Igual coeficiente de roce en las ruedas (se usarían las mismas).

Con estas ideas en mente, sólo quedaba llevarlas a cabo de la forma más aproximada posible. Mantener 250W estables durante el ascenso de un puerto de montaña, no es fácil. Posiblemente más que en llano o en bajada, pero tiene mérito el sostener durante 20 minutos de forma controlada la misma carga de trabajo durante cada ascenso. En este apartado es donde Fran tendría que poner más concentración que en otra cosa.

***
Los ascensos.-
Junto a José Carlos, Mari, José y Juan; llega la báscula y procedemos a pesar a Fran con la reclinada y luego por diferencia obtener un peso de 12,4 kg. Para compensar la bici vertical se se añadieron 3,5 kilos extra al conjunto (ésto para el segundo ascenso).

Como anécdota, contar que con el frío de esas horas, a la báscula (o más bien sus pilas) no le apetecía colaborar en nada. Afortunadamente las pilas del ciclocomputador de José eran las mismas que las de la báscula y una vez cambiadas respiramos más tranquilos, dada la importancia de medir el peso en la prueba . Si es que sostener la potencia, aunque sea de una báscula, no es tarea fácil.

Mientras José Carlos ajustaba la Streetmachine, Fran retomaba el contacto con la reclinada, recordando los dos mil kilómetros que ya le hizo tres meses atrás. Al principio con algo de duda, y luego de un par de vueltas a la manzana, con más seguridad. En este tiempo, arribaron Roberto y Edu, que hechas las presentaciones estuvieron comentando los detalles del ascenso. Pequeño ambiente festivo al ver cuatro reclinadas juntas en plena Sierra de Madrid.
Es aquí cuando señalamos que Fran no subiría el puerto entero, ya que con 5 km sería suficiente para las mediciones, haciendo que tampoco fuese excesivo para realizar un segundo ascenso. Por su parte, los demás decidieron que si subirían el puerto completo sobre sus respectivas reclinadas y bicis verticales.

Siguiendo con la prueba, apuntamos los desarrollos a considerar en cada ascenso, y con ello en mente nos centramos en ajustar de forma precisa, la reclinada a las dimensiones de Fran. Hechos los ajustes nos ubicamos en el punto de salida (justo en el aviso de ascenso a la Morcuera).

Durante este tiempo, Roberto sufre un percance lamentable con un conductor que poco sabe de ciclismo y de tolerancia en un lugar donde abundan ciclistas de toda condición y en el que la mayor parte del tiempo hay buen entendimiento. Pero Roberto se ha sacado el número con el personaje del pueblo; que aparca y viene atropellando el grupo a voces. Lo dicho, apartado lamentable de la mañana.

Allí se quedan Edu y José Carlos, Policía municipal incluída, cuando Fran inicia el ascenso y le seguimos muy despacio para hacer algunas fotos y acompañarle hasta el fin del recorrido. Roberto con su Seiran se engancha rápidamente y aunque le va a la zaga durante un rato, un par de curvas más adelante se coloca primero e iría según sus propias palabras: “dándolo todo”. Fran se nota concentrado sobre la reclinada de metabikes.

Hacemos varias paradas para fotografiar a Fran, Roberto y Juan que van más o menos juntos y decidimos subir hasta el punto de llegada, donde alcanzamos a José que va primero en el ascenso con su bici de montaña. Allí nos quedamos hasta que Fran acaba, tomamos nota de los datos y bajamos hasta el punto inicial.

Cambiamos las ruedas de la reclinada a la bici vertical, y durante ese lapso de tiempo mucha gente curiosa se acerca a preguntar por la prueba, la reclinada y surge la pregunta habitual de las bondades que ofrecen. Si supieran que estamos aquí justo para demostrar que es más bondadosa aún, además de en llano o bajada.

Lo que nos lleva más tiempo, es ajustar el peso exacto que hay que añadir a la mochila que llevará Fran durante el segundo ascenso. Probamos con un Aquarius tamaño familiar, pero la cuenta sale a que hay que beber 1 litro entero para ajustar el peso. Y Fran, aunque tiene algo de sed, no es candidato para beber, ni un litro, ni medio. ¡Que se lo llevaría puesto! Así que empiezo a beberlo, hasta disminuir medio litro… ¡pero aún falta medio!… llega Roberto, que en este tiempo ya ha coronado el puerto y ha bajado, y nos acepta un vaso de agua. Ante la disyuntiva, espabilamos un poco y decidimos quitar otras cosas de la mochila y el peso cuadra sobre la báscula al del primer ascenso. Todo listo, y vamos a ello!

El segundo ascenso, Fran lo realiza sin otra compañía que nuestro coche y el clic-clic de las fotos de Mari, ya que el resto del grupo está subiendo el puerto, excepto Roberto que espera en Miraflores. Decidimos simplificar el número de fotos y de paradas (que ya lo teníamos muy visto!) y esperamos a Fran en la meta virtual de los 5 km. Allí donde la bici se detiene, nos acercamos y tomamos el nuevo registro. La conclusión no se hace esperar: “Ha resultado lo mismo, subir en reclinada que con la flaca”. Apuntamos datos con fidelidad. Potencia máxima, potencia media, velocidad media, velocidad máxima, tiempo, cadencia…

Lo que queda es bajar y poner en orden los datos. Comentamos el resultado entre todos, en una terraza al sol, mientras apuramos un café, una caña y algún aperitivo. Muchos tenemos que volver a casa para la comida. Así que la despedida es breve y muy amigable. Mientras tanto, a la vista de las bicis reclinadas y de la presencia de Fran, muchos otros ciclistas, triatlonistas se detienen para saludarle y hacer algún comentario sobre su nueva bici. Es el momento en el que queda patente, que para un aficionado ciclista vale más una bici vertical de carbono y superligera que una novedosa reclinada de 12,4 kg. que no han visto nunca antes. Idéntica reacción a la que tuvimos en la Paris Brest Paris ante los modelos de carbono de Velokraft, M5 o Zockra.

Así, Edu y Roberto se despiden y vuelven a Madrid sobre sus reclinadas (como curiosidad: los veríamos nuevamente sobre Tres Cantos, a la vuelta), Fran también volvió tras sus pedaladas hasta su casa sobre su nueva bici, José Carlos, Mari, Jose y Juan se quedaron por la Sierra a degustar sus típicos manjares y quien escribe de vuelta al taller a dejar en su sitio las bicis empleadas durante la prueba.

Demás está decir, que en buena compañía apetecía estirar el día todo lo posible y que en lo personal nos lamentábamos no haber dado una sola pedalada por la Sierra durante la prueba. Ya habrá otra ocasión a finales de Mayo, cerca de la vía verde del Tajuña en el encuentro de reclinados anual que organizamos en Madrid: el RecliMAD.

Y ahora, las conclusiones…

***
Resultados.-
Si, hemos alargado la descripción de la comparativa todo lo que hemos querido para llegar hasta aquí. Que para eso eran dos ascensos. Lo cierto es que no somos tan técnicos, ni tan rigurosos como quisiéramos y nos gusta más compartir lo sucedido, de la forma que lo hacemos a diario al comentar sobre las reclinadas y su desempeño. Con un tono informal, pero fundamentado lo más posible. Queda poco por rebatir sobre las ventajas de las reclinadas en llano y en bajada, pero siempre llegamos al escollo de comentar sobre su rendimiento en subida. En lo personal, me gusta más la dinámica que se genera alrededor del debate, que el debate en sí mismo. Pero una vez reunidos los datos, es fácil entregarse a los análisis e intentar considerar cruzarlos con otras variables.

Veamos los datos recopilados en las dos pruebas realizadas con Fran vacas:

Ascenso 1 (en reclinada, peso 12,4 kilos):
* Potencia Media: 250 W
* Potencia máxima: 371 W
* Velocidad máxima: 24,4 Km/hr
* Velocidad media: 13,9 Km/hr
* Cadencia Media: 55 rpm
* Distancia: 5 km
* Tiempo: 21min.09seg

Ascenso 2 (en vertical, peso 12,4 kg)
* Potencia Media: 250 W
* Potencia máxima: 389 W
* Velocidad máxima: 24,2 Km/hr
* Velocidad media: 13,9 Km/hr
* Cadencia Media: 52 rpm
* Distancia: 5 km
* Tiempo: 21min.07seg

Como dicen los expertos: un vatio es un vatio, y eso no hay quien lo refute. A igualdad de vatios suministrados, las diferencias son ínfimas: sólo 2 segundos de diferencia entre ambos ascensos. Y valga indicar que en distancia, aunque se ha detenido la bici a la indicación de 5km, la bici vertical se detuvo unos metros más adelante que la reclinada. Esto es por el ligero zigzageo que hace Fran sobre la bici tumbada, respecto a la bici vertical. Lo que, sin ser pertinente a esta prueba, nos deja ver la inexactitud en la que podemos incurrir cuando realizamos comparativas en recorridos más largos, con diferencias de minutos o distancias más amplias.

El resultado del test, viene a reafirmar la conclusión obtenida por la comparativa de José Carlos hace tres años, y expuesta en el foro de reclinados de España, con la novedad que ahora se han medido los vatios de forma más exacta y las condiciones de ambas bicis son más igualadas al usar las mismas ruedas.

También es importante, el señalar esta prueba, como homologable a las que pueden haber realizado otros ciclistas reclinados en diferentes países y épocas. Como es el caso de Bram Moens en Holanda, fundador de m5 y quién siempre ha presentado sus armas entre los ciclistas verticales con notable éxito para remarcar las ventajas y no-desventaja de la reclinada sobre la bici convencional.

Con los datos en mente, os dejamos a solas, no sin antes compartir un par de enlaces que os ayuden a explotar más la información aportada. Estos son:
Introducción al entrenamiento por vatios.
Diferencia entre entrenamiento por pulsaciones y vatios.

Allí quedan, allí perduren, datos y análisis.

***
Reflexiones varias luego de la prueba.-
Durante el regreso, y después de una jornada tan redonda, nuestras ideas llevan los siguientes andares…

(1)
Nos gusta la conclusión.
Hoy por hoy, la reclinada suele ser tenida como carente de posibilidades para subir de forma similar a una bici vertical. Es un tema que se sostiene en las percepciones y de forma intuitiva en la estadística: la mayoría de las bicis reclinadas pesan más que una bici convencional. Y también es cierto, que son minoría las bicis reclinadas de carbono sobre la carretera. En el mercado existen bicis reclinadas de 7, 8 y 9 kg de peso. Las hemos visto y probado en Spezi, Cyclevision y en la Paris Brest Paris 2011. Igualado este punto, ya entra en juego la forma física del ciclista, que también por estadística en un puerto de montaña, con un amplio fondo físico los reclinados somos minoría.

Juntando los dos conceptos: hay pocos reclinados en forma con una bici ligera por montura.
¿Pero qué sucede cuando se lleva una reclinada ligera, en un estado físico de alto entrenamiento?

Sin embargo, no perdamos de vista que lo único que queremos comparar son condiciones similares. El luchar por convencer de las bondades de las reclinadas va sobre esta línea y no por deshacer una percepción estadística. Aunque valga el inciso que la mayoría de los reclinados que vimos participar en la PBP2011 tenían unos tiempos fantásticos y con un estado físico excepcional, además de relajado.

(2)
Por otra parte, el resultado nos deja una línea definida que puede cruzarse con otras variables más subjetivas: fatiga del ciclista, comparativa de pulso, condición anaeróbica/aeróbica, esfuerzo del corazón. Si sirven de incentivo para mejorar la realidad del ciclista sobre la reclinada, pues sean bienvenidas. Extraídas para un debate empírico en el que hay que tener claro que cada ciclista tiene unas condiciones particulares: cadencia autogenerada, pulsaciones que pueden variar con tan sólo dormir un par de horas menos o simplemente tener un mal día… y un largo etcétera.

Y luego el factor “psique” del ciclista, que existe sin ninguna duda pero que roza casi lo indemostrable. Sólo tenemos pistas anecdóticas como la costumbre de Fausto Coppi de quitar el bidón de la bici y colocárselo en el maillot (con efecto nulo en el peso total), justo antes de atacar en los más duros puertos del Giro D’Italia ante la premisa que lo que tiene que estar ligero de peso es la bicicleta, dando alas a la estimulación de la mente del ciclista. ¿Es acaso ir cómodamente sentado en una reclinada, el bidón de Coppi en su maillot?

(3)
En lo particular, a nosotros nos queda el gusanillo de dar la vuelta a la bici y realizar pruebas en bajadas de larga distancia, con carenado completo, parcial delantero o parcial trasero. Pruebas que en un futuro realizaremos si contamos con los medios… para empezar allí está nuestro velomobil marcando unos tiempos impensables cuando el camino pica hacia abajo.

(4)
Última idea: acabada la prueba, y ante la inexistencia de los dos hermanos con las bicis de fábula, sólo quedamos nosotros con nuestra bici reclinada y vertical e ir superando entrenamientos. Subir y subir, que aunque es duro para el reclinado, se agradece por el fondo que aporta. Encontrar la cadencia adecuada es cosa de tiempo. También la posición y saber cuándo ir más erguido o más tumbado. Comer bien, hacer estiramientos a tiempo, establecer rutinas particulares cuando salimos con la reclinada. Todo ello orientado a mejorar nuestro rendimiento… ¿e igualarnos a la bici convencional?

La verdad es que muchos ni siquiera se plantean estas autoexigencias, ya que buscan disfrutar y sufrir aleatoriamente sobre su cómodo asiento.

***
Moraleja.-

El hijo con la bici vertical, cortó el manillar, modificó la potencia, se hizo con un asiento de fibra de carbono de segunda mano y se autoconstruyó su propia bici reclinada.
Desde entonces los dos hermanos conversan amigablemente en bajada, en llano… y, como siempre, en subida!

***
Gracias por seguir este largo relato, de ideas sobre reclinadas y bicis convencionales, entre datos, números, teorías y abierto a toda contribución constructiva y de conocimiento fundado. Os esperamos con el mismo ánimo en una próxima prueba y nuevamente infinitas gracias a Fran Vacas y su disposición tan positiva durante estos ensayos sobre una bici reclinada. Es un lujo contar con sus puntos de vista, medios y experiencia entre el debate regular de los ciclistas reclinados en español.

Podéis ver con más detalle las fotos de la jornada, en el álbum de Okocicle.

Saludos a todos!

Comparativa bici reclinada vs. vertical *vatímetro, fondo, mediciones, puerto… y más!* (i)

Día perfecto para la bici por la Sierra de Madrid. Entre decenas de ciclistas de carretera, triatlonistas y ultrafondistas por fin llevamos a cabo un test muy importante en lo que respecta al rendimiento de las reclinadas.

¿Es más eficiente subiendo una reclinada que una bici vertical, en igualdad de condiciones?

La conclusión, lo primero: ¡el rendimiento es exactamente el mismo!

La crónica, las fotos en HD de una especialista en la materia, y los detalles, en un siguiente post. Es domingo y estamos agotados (y agitados) de la jornada de ayer. Nos acompañaron Mari, José Carlos, Edu, Roberto, José y Juan, y queremos agradecer el que sacaran tiempo para compartir con nosotros la mañana.

Gracias especiales a Mari, fotógrafa y encargada de todo el apartado visual durante todo el test.

Por otra parte, Fran tuvo unos compañeros reclinados de lujo con José Carlos (venido expresamente desde Galicia), Roberto y Edu con sus respectivas reclinadas: StreetMachine Gte de HP Velotechnik, Seiran de Challenge Bikes y Cougar de Optima.

Y por supuesto, gracias a Fran, por su entusiasmo y buenhacer de siempre y ganas de echar más luz al asunto reclinado, sus mitos y colaborar en difundir sus bondades.

Días como los de ayer son inolvidables (y en la siguiente entrada os lo contaremos con detalle).

Por hoy, disfrutad de un buen paseo en reclinada, o vertical y pensad en que ese repecho de allí delante se sube igual en reclinada que en una bici convencional… y a 250 vatios de potencia, por la Morcuera, no queda ninguna duda!

Saludos.

Ascenso a la Morcuera en Reclinada *Comparativa con una bici vertical…*

Metaphysics a punto, báscula verificada, alforjas, nueva bici de Fran y accesorios, vatímetro, bocatas para reponer fuerzas!
¿Dónde, cuándo, detalles?
A todos los amantes del ciclismo reclinado, estaremos el próximo sábado 25 de febrero, a las 9 a.m. en Miraflores de la Sierra con el objetivo de coronar la Morcuera un par de veces.
Nos podéis acompañar subiendo, o bajando, o subiendo otra vez, o bajando de nuevo.

Si queréis acompañarnos y necesitáis algún otro detalle, escribidnos a info@okocicle.com

A los que estáis un poco más lejos, estad atentos, que os mantendremos informados tanto de la prueba como de sus resultados.

Un saludo a todos!

Pedaleando con… *Fran Vacas en bicicleta reclinada*

Durante el evento de la París-Brest-París, conocí a Fran Vacas a través del grupo del Club Ciclista Castulo de Linares y cuyas andanzas seguimos durante 4 jornadas ya reseñadas anteriormente. Para muchos, Fran Vacas (y sus records) es un nombre que os sonará bastante a los seguidores del ciclismo de ultrafondo, y para los que no lo conocen; en breves compases, Fran es actualmente recordman mundial de los 1000 km Outdoor (en el menor tiempo), así como responsable de muchos otros grandes logros en el ciclismo de ultrafondo en España. Sin ir más lejos, la PBP 2011 la realizó en un tiempo de 54 horas, a ritmo de crucero. Podéis leer más sobre su experiencia y proyectos, aquí.

Desde aquella primera y breve conversación sobre ciclismo reclinado en París, habíamos vuelto sobre el tema en un par de ocasiones, y finalmente con una propuesta concreta para que se acercara hasta nuestro centro de pruebas al norte de Madrid y tomara contacto con las sensaciones de ir sobre una bicicleta reclinada, y eventualmente cederle una bici reclinada de carretera durante un tiempo determinado. Así que Fran, con la mejor disposición y a pesar de estar inmerso en no pocos proyectos, encontró un hueco en su agenda y quedamos para realizar una prueba sobre el carril bici de Colmenar, muy cerca de donde estamos.

Para tal encuentro, también decidimos invitar a otro ultrafondista (en este caso reclinado) que vive en Madrid y que ha participado con frecuencia en las brevets del calendario anual en España: Eduardo Marín, quien amablemente decidió acercarse, con su bicicleta a medida Optima Cougar, la cual lleva preparada como un auténtico misil.

TOMA DE CONTACTO CON UNA BICI RECLINADA.-
Hechas las presentaciones y una vez Fran se encontró con la confianza suficiente sobre la bicicleta reclinada, decidimos enfilar hacia el carril bici, con muchas incógnitas en la cabeza: ¿se adaptará más rápido un ciclista que lleva 33 mil km a sus espaldas durante el año?, ¿qué modelo le será más fácil llevar?, ¿la condición física excepcional de Fran le hará inmune a las lesiones leves que suele sufrir un reclinado cuando empieza?

Las respuestas irían surgiendo tímidamente, así que la jornada empezó con ánimo de probar y conversar sobre tres modelos diferentes entre sí.
Éstos eran:

* Metaphysic modelo 2011 del fabricante Metabikes (color azul), con ruedas Mavic 700 y preparada con luces monkeylectric.

* Fujin Tour del fabricante Challenge Bikes (color amarillo), con ruedas Jester 26’/20′ y cubiertas Kojak de balón grande.

* Cougar de Optima Cycles (color naranja), con ruedas Zipp 650 y cubiertas Continental Grand Prix.

La primera bici que dejamos a Fran para que tomara contacto, fue la de Metabikes. Por experiencia, no es la mejor bici para iniciarse: ruedas de 700 con mucha inercia en la salida (además las luces de Monkeylectric montadas en la rueda delantera no ayudaban especialmente), con una altura de asiento del tipo High racer, manillar sobre asiento que suele ser más nervioso. No obstante, luego de 10 minutos de prueba Fran se adaptaba bastante bien al manejo. La curva de aprendizaje entró dentro de lo esperado, con más desconfianza mental que otra cosa y que una vez relajados se nos hace más fácil el ir rectos sin titubeos, trazar curvas, frenar, parar y volver a salir. La medida del pedalier se configuró para que Fran fuera con las piernas ligeramente más flexionadas de lo que indica la norma y con una posición del manillar muy cerca del cuerpo.

En estas condiciones, y después de 30 minutos de charla y práctica salimos los tres rumbo al anillo ciclista para luego enlazar el carril que sube hasta Colmenar.

IMPRESIONES DURANTE EL RECORRIDO.-
Durante el primer tramo, Fran iba muy despacio, cuidadoso con las bicis que venían en sentido contrario y adaptándose a las marchas de la Metaphysic. También al principio, siempre cuesta coordinar que el pie no haga tope con la rueda al tomar una curva. Así que durante un tramo dejamos a Fran a su aire, viendo cómo aprovechaba el plato intermedio y el pequeño (de hecho el plato grande no llegó a utilizarlo nunca) y entrando en el tema de las cadencias en bicis convencionales y reclinadas. La conclusión: la cadencia varía con las condiciones físicas del ciclista. Y es que estamos hablando con alguien que tiene 42 pulsaciones/min en reposo, y cuya cadencia moderada es equivalente a altas cadencias de otros corredores.

En cierto punto, intercambiamos bicicletas, y Fran probó con la Optima Cougar de Edu. La posición variaba mucho respecto a la Metaphysic: pedalier más elevado, asiento más bajo, sistema de cambios diferentes, ruedas más pequeñas (en teoría más estables), mayor inclinación del asiento. Esto último quizás es lo que más dificultó a Fran la conducción de este modelo; el cuál devolvió a su dueño al poco tiempo. Pequeñas diferencias en un reclinada cuentan, otras más grandes ya son un abismo. Mejor adaptarse bien a una posición antes de proponer cambios.

Para no alargar mucho la experiencia sobre el carril, decidimos subir hacia Colmenar dejando el ritmo a cada quien. Con el paso de los kilómetros, evidentemente Fran fue exponiendo el fondo con el que cuenta, también sobre la reclinada. Cada vez con más confianza, aunque en sus propias palabras con mucho cuidado en los puntos donde se estrechaba el carril o donde la maniobrabilidad fina se hacia presente.

A la vuelta, cambiamos de bicis, y Fran tomó los mandos de la Fujin Tour de Challenge Bikes, mucho más baja, tanto por la geometría del cuadro como por la rueda de 20′ delante. En este caso, su desempeño fue mucho más seguro y a una velocidad de vértigo durante el regreso. En su opinión, es una bici más maniobrable, pero bajo nuestro punto de vista, es una sensación amparada en la menor inercia de la rueda delantera durante las subidas o curvas y en un centro de gravedad más bajo que en la Highracer de Metabikes. Y un comentario que nos lleva a la reflexión sobre con qué modelo es más seguro iniciarse sobre una reclinada, a pesar de que la Fujin ronda los 17 kilos y la Metaphysic tan sólo los 11 kg.

CONCLUSIONES PARCIALES Y EMPIEZA LA PRUEBA.-
Acabado el recorrido, nos despedimos de Fran, dejándolo a cargo de la Metaphyisic que probará durante varias semanas y con la intención de ir compartiendo esta nueva experiencia para él y su entorno. Podéis leer los sucesivos avances en nuestro blog y en la página de Fran, de donde extraemos un video y que os dejamos a continuación:

Y también sus primeras impresiones, después de su siguiente salida:

[…]Las sensaciones de ayer son mucho mejores y con mucho más dominio sobre ella. Voy mucho más seguro, ya no me asusta cruzarme con alguien cuando viene de frente. Me suelto de una mano ya sin miedo, aunque todavía no me decido a ponerle los automáticos[…]

[…]Estuve por mi barrio y se la enseñé a unos amigos de un club de mtb, ninguno fué capaz de salir con ella nada más cogerla, está claro que se necesita un periodo de unos minutos para cambiar el chip, de la vertical hacia la reclinada[…]

[…]Voy mucho más seguro y disfruto más. Cojo mejor las curvas, y me muevo en el sillin con más soltura para posicionarme de vez en cuando[…]

Desde luego, no nos cabe dudas de que la adaptación será muy rápida y las respuestas a las preguntas de arriba serán muy claras durante el seguimiento. Por ahora, simplemente el tema es rodar y disfrutar de la experiencia. Luego compartiremos lo que sea importante reseñar.

Desde nuestro sitio, no nos queda más que agradecer a Fran por el tiempo y atención que nos brinda.

Nos vemos hasta una nueva actualización de este tema y una nueva entrada de “Pedaleando con…“, que ya haremos recurrente en nuestro blog.

Saludos!